Cuidá tu descanso, cuidá tu piel

Sabemos que cuando encontrás la prenda perfecta, querés que dure para siempre. Nuestras telas están pensadas para abrazarte, y un cuidado honesto es la clave para mantener esa suavidad original.

🧼 El ritual de lavado

Para conservar la elasticidad que te da libertad de movimiento:

  • Agua fría y jabón neutro: Lo simple es lo que mejor funciona. Evitá químicos fuertes; tu piel y tu lencería te lo van a agradecer.

  • Tratala con cariño: Si lavás a mano, frotá con suavidad. No retuerzas ni exprimas la prenda; dejar que escurra naturalmente evita que las fibras se estiren de más.

🧺 Si preferís el lavarropas

Entendemos que el tiempo vale oro. Si elegís la máquina:

  1. Usá siempre una bolsa de red para lencería (así evitás enganches).

  2. Seleccioná el ciclo delicado.

  3. Saltate el suavizante: aunque parezca buena idea, a la larga daña la capacidad de respiración de los tejidos.

🌬️ Secado natural

  • Al aire libre y a la sombra: El sol directo y el calor de la secadora son los enemigos número uno del color y el elastano.

  • Sin plancha: Nuestras prendas se adaptan a tu cuerpo, no necesitan calor extra para verse bien.

Regla de oro: Chau lavandina, chau secadora. Menos procesos agresivos significan una prenda que te acompaña por mucho más tiempo.